Trastornos de sueño en los ancianos

Las personas mayores presentan alteraciones del sueño, ocasionadas por una serie de factores a tener en cuenta, que pueden ser de carácter puramente fisiológico, de carácter ambiental o psicológico; cualquiera de ellos puede ocasionar deterioros en la cantidad y en la calidad del sueño. Trastornos de sueño en los ancianos

Las personas mayores presentan alteraciones del sueño, ocasionadas por una serie de factores a tener en cuenta, que pueden ser de carácter puramente fisiológico, de carácter ambiental o psicológico; cualquiera de ellos puede ocasionar deterioros en la cantidad y en la calidad del sueño. Los más comunes son los siguientes: 

  • El consumo de fármacos que casi siempre tienen los adultos mayores, puesto que con frecuencia deben consumir una variedad importante de ellos, para tratar o controlar las enfermedades crónicas. Muchas veces los efectos combinados de varios de estos medicamentos pueden alterar seriamente el sueño. Asimismo la auto medicación por parte del adulto mayor, de un fármaco para dormir que no ha sido indicado por el médico podría traer alteraciones del sueño que deterioren aún más la capacidad de conciliar el sueño y por lo tanto, de obtener el descanso que requieren a su edad.
  • El estilo de vida, que lleva en ocasiones a tener que  trabajar de noche, realizar trabajos pesados a los que no se está acostumbrado, participar en actividades sociales hasta altas horas de la noche, o cambiar la hora de la cena son actividades que pueden afectar el sueño. Hoy en día se encuentran muchos adultos mayores que deben trabajar y por su edad son mínimamente remunerados o realizan las actividades propias de una casa, en la que los otros miembros están simplemente esperando que los atiendan, por lo que en ocasiones, estas obligaciones domésticas pueden llegar a desbordar las capacidades del anciano, ocasionándole un desgaste más acelerado y sufrir alteraciones en los tiempos y la calidad de sueño que requeriría.
  • El estrés emocional ocasionado por  la preocupación por problemas o situaciones personales tales como la jubilación, o de carácter familiar por las circunstancias de los hijos o de algún miembro de la familia,  así como el deterioro físico y/o la muerte de un familiar suelen ser causas frecuentes de estrés en los ancianos, que por lo tanto le alteran sus tiempos de sueño y de descanso.
  • El entorno también puede ocasionarle alteraciones, como pueden ser el tamaño, la firmeza y  la posición de la cama, dormir con un compañero de cama inquieto o que ronca y/o una habitación demasiado cálida o fría también pueden provocar inquietud y evitar el descanso. Una buena ventilación es esencial para un sueño reparador.
  • Las comidas e ingestas calóricas, pueden ser los causantes de las alteraciones cuando se  ingiere una cena abundante, pesada y/o picante, así como el consumo de alcohol y/o cafeína  puede interferir con la capacidad  de sueño.