Tiempo útil de nuestros equipos de descanso

Nuestros padres y sobre todo, los abuelos pensaban que cuando se compraba el equipo de descanso, debía durar toda la vida y de ser posible, dejarlo de herencia para algún hijo o nieto. Hoy en día los innumerables estudios realizados tanto por la industria productora de los equipos, como por muchas instituciones médicas que evalúan el comportamiento del sueño y el descanso, claramente recomiendan otra cosa. Tiempo útil de nuestros equipos de descanso

Nuestros padres y sobre todo, los abuelos pensaban que cuando se compraba el equipo de descanso, debía durar toda la vida y de ser posible, dejarlo de herencia para algún hijo o nieto. Hoy en día los innumerables estudios realizados tanto por la industria productora de los equipos, como por muchas instituciones médicas que evalúan el comportamiento del sueño y el descanso, claramente recomiendan otra cosa. 

El cambio de estos equipos cada cierto tiempo obedece no solamente a razones publicitarias y de consumo de la sociedad moderna, como se podría pensar, sino que por el contrario, responde a necesidades de higiene por una parte y de prevención de enfermedades por otra parte.

Los expertos manejan unos promedios que recomiendan y que puede ser útil, tenerlos presentes:

  • Los equipos de descanso en promedio tienen una vida útil de diez años, pero ese tiempo no puede tomarse de manera rígida, ya que existen condiciones que lo modifican, como son el tipo de materiales con los que está fabricado el colchón y otro factor es el clima; en zonas de gran humedad, la duración puede ser bastante menor, dependiendo del grado de humedad.
  • Las camas hechas en metal, en climas húmedos se van oxidando con mucha rapidez y esto deteriora más rápido los colchones. Así que lo aconsejable es hacerles una revisión general cada seis meses por lo menos.
  • Si bien, los equipos de descanso están hechos para esa función, la de descansar, hoy en día las personas llevan a cabo múltiples actividades en ellos, por lo que necesitan limpiezas profundas cada semana.
  • Todas las partes del cuerpo humano no pesan lo mismo, por lo que los colchones se van hundiendo en ciertas zonas, por lo que se recomienda mejor tener colchón y somier.
  • Los materiales con los que actualmente se fabrican los colchones corresponden a desarrollos industriales de grandes avances y tecnología, así que lo ideal es pedir asesoría a la hora de comprar. Hay equipos incluso con tratamientos de ventilación, que son ideales en las zonas cálidas o en la temporada de verano, puesto que mitigan la transpiración. También están los viscoelásticos, que es un material desarrollado por la NASA o los de muelles ensacados o los de látex, en fin la oferta es amplia y para todas las capacidades económicas.
  • La dureza del colchón también debe tenerse en cuenta, pero preferiblemente hay que buscar asesoría, porque los muy blandos o los muy duros, igual pueden resultar perjudiciales para ciertas condiciones particulares. Y en este aspecto, el equilibrio puede ser lo mejor que las opciones de los extremos.