Terapia con música

La música permite llegar a un nivel de percepción que de otra manera sería imposible lograr, por lo que expertos han trabajado desde hace varias décadas en la coneptualización de la reacción del cuerpo humano con respecto a los ritmos, no solo a nivel cardíaco, sino también respiratorio y cerebral. Terapia con música

Los ritmos eléctricos originados por el tejido nervioso del cerebro es lo que se conoce como ondas cerebrales o frecuencias cerebrales. Cuando se presentan alteraciones de tipo emocional, como el miedo, la ansiedad, la depresión, el estrés u otros similares, se ocasiona un desequilibrio ya que para que se presenten manifestaciones de esta índole, se necesita de energía electrobioquímica, que es electricidad con la que el cerebro funciona produciendo justamente las frecuencias cerebrales, que son actividades neurológicas. Las ondas son de diferente movimiento, como son las ondas beta, alfa, theta y delta. 

Las ondas alfa afectan de manera directa el sistema parasimpático, mientras que las ondas beta afectan más al sistema simpático. Para que haya un equilibrio o se restablezca el equilibrio que se pierde con las manifestaciones emocionales ya mencionadas, es necesario generar más ondas alfa que favoreceré la sincronización del cerebro, que conlleva al estado de relajación y armonía que todo ser humano busca y necesita.

Se ha comprobado científicamente que la música es capaz de tener una notable influencia en la actividad cerebral, impactando los patrones cognitivos y algunas funciones vegetativas como el ritmo respiratorio y la frecuencia cardíaca, entre otros, por la vibración que emite la música. Se dice que es por eso que la música tiene la capacidad de generar un movimiento en el ser humano en los ámbitos físico y psíquico.

La terapia con música o musicoterapia es un tipo de terapia que se realiza mediante la música y/o con sus elementos musicales, tales como el sonido, la armonía, la melodía y el ritmo. Pero este tipo de terapias solo debe ser realizado por un musicoterapeuta, y no se trata tampoco de cualquier música como la que se escucha en la radio del automóvil cuando se va conduciendo, sino que se trata de una música especial y de unos sonidos especiales, que se basan en un principio de resonancia. 

Se acostumbra realizar sesiones de grupo con este tipo de terapias, conducidas por un experto, en las que se persigue no solamente equilibrar las frecuencias cerebrales, sino que además y por causa de los sonidos, se promueve la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, la expresión y  la organización de grupo, mientras individualmente se satisfacen las necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y por supuesto, cognitivas, mediante las vibraciones que emiten los sonidos.

Con la terapia con música se desarrollan las potenciales funciones del individuo o se consigue su restablecimiento en caso de hallarse desniveladas, logrando un estado de descanso que ayuda a la autosanación o en situaciones más complejas, contribuye a encontrar una mejor calidad de vida a través de la prevención, rehabilitación y tratamiento.