Tai Chi, gimnasia china

El Tai Chi es una actividad que permite hacer que las personas que lo practican no solo se ejerciten sino también les ayuda a relajarse, siendo una muy antigua creación del monje taoísta Chang San-Feng,el cual se inspiró en una batalla entre una grulla y una serpiente, con lo cual modificó el kung fu, con un estilo de movimientos más suaves. Tai Chi,  gimnasia china

Cuenta la leyenda, que el monje taoísta Chang San-Feng, se hallaba descansando en el reino de Wu-Tang, cuando tuvo la oportunidad de presenciar la batalla entre una grulla y una serpiente. La estética de la lucha lo llevó a modificar el Kung Fu, con un estilo de movimientos más suaves, que hoy en día se conoce como los treinta y dos patrones del Tai Chi Chuan. 

En la China es una práctica tan popular, todavía hoy en día,  que en muchos parques se puede observar a gran cantidad de personas realizando estas prácticas. La penetración y popularización de este tipo de ejercicios en occidente no se remonta más allá de unas cuantas décadas, bajo el concepto de una gimnasia de movimientos suaves, armoniosos y lentos, que permite tener un acercamiento más natural al verdadero sentir de la vida y de las cosas; muchos lo han denominado como “una meditación en movimiento”.

Se parte de una completa concentración o mejor de una plena conciencia en la correcta posición del cuerpo, evitando las distracciones que llevan a perder la concentración mental. Pero para sus practicantes, la importancia del Tai Chi, va mucho más allá de una simple secuencia de movimientos armónicos externos, ya que sus efectos internos son notables; esto se logra mediante la armonización del equilibrio entre el cuerpo y la mente. 

Esta gimnasia es una manera específica de adquirir conciencia del propio cuerpo, no solamente en el movimiento de sus músculos, sino también en sus articulaciones, sus ligamentos, huesos y en la comprensión de la respiración. Como se requiere una completa concentración mental, ésta permite tener una estrecha  vigilancia en el equilibrio y la estabilidad corporal de cada postura.

Considerada como una gimnasia sutil, el Tai Chi es el símbolo de las fuerzas opuestas y complementarias, como son el yin y el yang. También se dice de ella que es una gimnasia curativa con posturas de un arte marcial, compuesta por una serie de movimientos lentos y armoniosos que se hacen muy suavemente. 

Su práctica regular es de gran ayuda para la flexibilidad corporal, de una manera tan natural que no existe ninguna posibilidad de lesión alguna. Tiene efectos positivos en el mejoramiento del sistema respiratorio, por lo cual es adecuado para combatir el estrés y algunos trastornos del sueño, lo mismo que disipa los problemas digestivos, de concentración y de ansiedad. Su práctica ayuda a generar condiciones propicias para tener una vida más relajada.