Promedio de horas para el descanso de un niño

La cultura con respecto al sueño estén en muchos países dentro de las tradiciones, por lo que las horas de sueño, así como también el entorno al sueño radica en raíces muy profundas de su idiosincrasia por lo que no podemos hablar de un promedio mundial de horas del sueño para los niños, aunque la ciencia expresa claramente las necesidades de los más pequeños y el promedio de horas que debería dormir cada niño. Promedio de horas para el descanso de un niño

Cada país tiene sus costumbres, su cultura y su idiosincrasia, por lo cual general patrones de promedio generalizados para todos los niños del mundo es imposible, además de evidentemente arriesgado, por lo que los promedios que se presentan están calculados para los niños europeos comunes.

Para un mes de nacido, el bebé debe dormir en total un promedio de 16, 5 horas, divididas en 8,5 horas de sueño nocturno y 8 horas de siesta en el día.

Para un bebé de seis meses de nacido, el bebé debe dormir un total de 14,5 horas, divididas en 10,5 horas de sueño nocturno y 4 horas de siesta en el día.

Para un bebé de doce meses de nacido, el bebé debe dormir un total de 13,5 horas, divididas en 11 horas de sueño nocturno y 2,5 horas de siesta en el día.

Para un niño de dos años de nacido, el niño debe dormir un total de 13 horas, divididas en 11 horas de sueño nocturno y 2 horas de siesta en el día.

  • Para un niño de cuatro años de edad, el niño debe dormir un total de 11 horas en la noche.
  • Para un niño de ocho años de edad, el niño debe dormir un total de 10 horas en la noche.
  • Para un niño de doce años de edad, el niño debe dormir un total de 9 horas en la noche.
  • Para un joven de 16 años, el joven debe dormir 8 horas en la noche.

Como estos promedios a veces es tan difícil alcanzarlos, he aquí algunas recomendaciones para mejorar las condiciones para inducir el sueño en el hogar:

  • Procurar que los niños se acuesten a dormir y se levanten siempre a la misma hora.
  • En el dormitorio no debe haber televisión, radio o aparatos de juego; habrá otro lugar asignado para su uso.
  • No llevar a la cama a los niños después de hacer ejercicio; la energía a tope impedirá conciliar el sueño.
  • No dormir con el estómago vacío, pero tampoco lleno; procure la hora de la cena dos horas antes de acostarse.
  • El dormitorio debe tener buena ventilación.
  • Cuidar que no haya exceso de ruido en la casa cuando el chico vaya a dormir.
  • El colchón no debe ser ni duro ni blando.
  • Evitar café, té negro y refresco de cola antes de dormir, ya que la cafeína que contienen despeja el sueño.
  • Las películas de suspenso o terror alteran el estado emocional; en lo posible evítelas en los pequeños.
  • Cada vez que se pueda, acompañe a la cama al pequeño y aproveche el momento para propiciar la comunicación con él, ya sea contándole un cuento o estableciendo breve charla.
  • Por ningún motivo administre somníferos o sedantes (productos que favorecen el sueño), a menos que sean prescritos por un médico.