Peligros de estudiar sin descanso

Los estudiantes muchas veces se exponen a largas jornadas de estudio, teniendo siempre la necesidad de pasar largas horas leyendo, siendo además momentos de mucha angustia, fórmula que conlleva directo al agotamiento, por lo que cuando se está en ese estado es muy poco lo consigue, siendo preferible como para y descansar. Peligros de estudiar sin descanso

La carga académica supone para cualquier estudiante un motivo de estrés, pero cuando ya se aproxima la finalización del año que está cursando y se vislumbra el tiempo de vacaciones o de pasar a la universidad o a un instituto tecnológico, esa sensación es mucho mayor, ya que ya hay un cansancio acumulado de todo un año y debe realizar el último esfuerzo, pero siendo el más grande, para garantizar la aprobación de las pruebas finales. Este esfuerzo adicional, implicará sacrificar horas de descanso, es decir las necesarias horas de sueño, lo que puede generar trastornos en el funcionamiento de algunos órganos del cuerpo.

Para que pueda existir un adecuado rendimiento mental, es imprescindible una alimentación completa y balanceada, pero además debe tener un adecuado tiempo y condiciones de descanso. Sin embargo, cada vez esto se ve con menos frecuencia y se ha convertido en una costumbre generalizada el sacrificio del tiempo para las comidas y de las  horas de sueño, con el fin de dedicarlas a estudiar. Para empeorar el panorama, los jóvenes con el fin de mantenerse despiertos por la mayor cantidad de horas, consumen lo que se llama bebidas energizantes, que provocan un daño al hígado y al sistema nervioso, al igual que un aumento en el consumo de café, que no es recomendable, aun cuando no provoca el daño de los energizantes.

Por lo general, los estudiantes no son conscientes del daño que puede generarse en el cuerpo cuando se alteran las horas de sueño, como son los desórdenes alimenticios, ya que cuando la persona no duerme, los biorritmos naturales del organismo se enloquecen y las señales  de saciedad que el cerebro emita, que se produce por medio de la hormona conocida como leptina, deja de funcionar, lo que explica que los jóvenes puedan comer a cualquier hora o presentar un hambre desenfrenada en las primeras horas de la mañana.

El tiempo que un joven debe dormir debe estar entre siete y nueve horas por día y la falta de este tiempo puede resultar en problemas más complejos. No solo es necesario cuidar de la dieta, sino también de las horas de sueño.

Cuando no hay un tiempo de descanso adecuado y suficiente con un sueño plácido y reparador, el estudiante puede presentar laguna deficiencias como:

  • Desatención y falta de concentración en la tarea asignada.
  • Cambios fuertes en el comportamiento del apetito, sintiendo ataques de hambre desmedidos a cualquier hora.
  • Necesidad de consumir bebidas calóricas o alimentos con gran contenido de azúcar.
  • Mayor propensión a desarrollar diabetes y problemas de obesidad.
  • Mayor vulnerabilidad de la  accidentalidad a que se expone el estudiante con déficit de sus horas de sueño.