Método Alexander

El método Alexander dentro de la rama de la medicina se encarga del estudio sobre los desordenes producidos en las posturas del cuerpo, siendo un método de terapia postural muy reconocida en el mundo entero. Método Alexander

Dentro de la rama de la medicina que estudia los desórdenes en las posturas del cuerpo, existe un método de terapia postural muy conocido en la medicina alternativa, que se llama Método Alexander.

Su origen se remonta al año de 1886 en Australia, donde Matthias Alexander, creó y estableció una corriente nueva de pensamiento relacionada con la manera como se utiliza el cuerpo, a través de tomar una conciencia precisa de las tensiones innecesarias que el cuerpo adquiere, ya sea cuando el ser humano está en movimiento o cuando se encuentra en reposo.

La teoría del Método Alexander se fundamenta en que las posturas equivocadas que adquiere el cuerpo, producen bloqueos a algunas funciones del organismo, así como pueden terminar en procesos degenerativos, por lo que el método está enfocado a modificar las costumbres en las posturas corporales que se mantienen habitualmente.

Un ejemplo de este tipo de procesos es lo que se conoce como lordosis cervical que es una joroba que se produce en la base del cuello, producida por el desplazamiento gradual de la cabeza hacia adelante. Esta joroba se puede producir por varios factores, pero uno de ellos es sin duda una mala posición corporal, siendo causante de algunos problemas como deformación de la columna vertebral en la zona cervical, afectación de la coordinación muscular, dolores de cabeza y por supuesto, dolores de espalda.

Otro ejemplo sería la deglución y el habla que son actividades que la mayoría de las personas considera naturales, pero que requieren de una postura vertebral razonablemente adecuada o correcta como condicionante preciso para que la tráquea funcione apropiadamente, lo mismo que las estructuras vocales y el esófago.

Habitualmente cuando nos movemos o realizamos cualquier actividad, así la de quedarnos quietos, hay una tendencia a hacer modificaciones al cuerpo físico, lo que va causando que las vértebras se compriman, sin dar la capacidad de liberar la tensión excesiva que se acumula en el cuello y en la parte inferior de la espalda.

El Método Alexander debe ser dirigido por un experto en todas las sesiones que sean necesarias para adquirir el aprendizaje de las posturas corporales correctas; eso implica nuevas posturas en todas las actividades que desarrollamos permanentemente, por sencillas que parezcan, como sentarnos, caminar, levantarnos de la cama, acostarnos, en fin, cualquier actividad que emprendamos es susceptible de mejorarse y eso es lo que se practica en las sesiones de este método.