Medicina del sueño

Las enfermedades producidas por la falta de sueño son muy difíciles de tratar, por lo que en muchos casos los pacientes deben exponerse a tratamientos complejos en centro especializados para este tipo de enfermedades, así como también, en tratamientos ambulatorios pero no por esto menos complejos. Medicina del sueño

Los llamados trastornos del sueño son estudiados y tratados por una subespecialidad médica  conocida como medicina del sueño. Se trata justamente de una especialidad médica interdisciplinaria que estudia los sistemas de prevenir, analiza los estudios e investigaciones alrededor del tema del sueño y elabora tratamientos para los trastornos, una vez que son causas que afectan directamente la salud y el estado de vigilia de quienes los padecen. Si bien los trastornos del sueño, como tales no son de carácter “grave”, su gravedad radica en el impacto que tiene sobre la calidad de vida de la persona aquejada de ellos, no importa la edad que tenga.

Si bien desde siempre los trastornos del sueño han existido, fue solo hasta mediados del siglo XX, que empezaron a proliferar las investigaciones y estudios con poblaciones definidas, en el intento de tratar de encontrar respuestas a las posibles causas y motivaciones para que se presentaran alteraciones en los ciclos de sueño y vigilia. 

El aumento de pacientes que acudían a los servicios médicos para consultar sobre sus trastornos de sueño, probablemente ocasionados por los cambios dramáticos que se produjeron en la vida de los individuos, impulsados por cambios culturales y tecnológicos, hizo que la ciencia médica se dedicara a su estudio de manera especializada. 

Hoy en día en una gran cantidad de países está reconocida como parte de los servicios médicos e incluso ya se encuentra reconocida también la medicina del sueño odontológica, por los comités médicos nacionales, aun cuando esta especialidad está menos difundida. En los Estados Unidos, por ejemplo, ya se encuentran programas académicos de postgrado para estudiar esta especialidad, pero ya es una parte del estudio de la medicina, lo que significa que ya está considerado como un problema de salud y no tan solo un problema ocasional de los individuos.

Alrededor de la década de los años setenta aparecieron las primeras clínicas del sueño en los Estados Unidos, como parte de la inquietud de algunos médicos de diferentes especialidades, quienes se unieron con técnicos y diferentes profesionales de la salud y se dedicaron inicialmente a estudiar la apnea obstructiva del sueño y ya para finales del siglo XX, era muy fácil encontrar que muchos médicos que no tenían tratamientos específicos para sus pacientes con trastornos del sueño, abrían sus propios laboratorios del sueño, con el fin de poder adelantar de manera sistemático el estudio de ellos.

Los trastornos de sueño afectan la propia calidad de vida del paciente, pero fundamentalmente afecta sus capacidades de funcionamiento respecto a la sociedad y al resto del mundo, poniéndome en peligro la vida de otras personas, como puede ser los accidentes de tránsito, por lo que es un problema de salud pública.