La historia de la almohada

La almohada es mucho más importante que tan solo ser en lo que apoyamos la cabeza al dormir o descansar, sino que por el contrario la almohada debe llenar el espacio del cuello, con el propósito de de producir un esta de relajación en la nuca, así como también nos ayude a mantener la columna vertebral recta.

De acuerdo a la definición del diccionario de la lengua española de la Real Academia de la Lengua la almohada es un “colchón pequeño que sirve para reclinar sobre él la cabeza en la cama”, pero más allá de la definición precisa, la almohada es una pieza suave en la que efectivamente se apoya la cabeza tal y como lo define el diccionario, para facilitar el sueño placentero.

Pero el papel de la almohada no es solo para apoyar la cabeza, sino que al poner este elemento, llenando el espacio del cuello con el propósito de producir un relajamiento de la nuca, se logra mantener la columna vertebral en una posición recta, impidiendo la formación de tensiones musculares, porque disminuye el estrés y el cansancio acumulado durante la jornada del día, lo que es propicio para conciliar un sueño apacible.

Su nombre se deriva de la expresión árabe andalusí مخدة mujadda, agregándole el artículo determinado al-, quedando así: المخدة al-mujadda que proviene a su vez del árabe estándar mijadda, que significa almohadón o cojín. Pero la raíz primera de la expresión es jadd, que significa lado o mejilla, creando la relación semántica con la acción de apoyar la mejilla o el lado del rostro, descansando de lado.

En la antigüedad eran usadas por las clases altas y ya en Egipto, se han encontrado en las tumbas desenterradas. Pero su sofisticación con hermosos decorados, que llegó a convertirse en un arte, es originaria de China. Pero para los chino no eran almohadas para apoyar la cabeza, sino cojines. Las almohadas de los chinos son elaboradas en materiales duros, como  piedra, cerámica, madera y hasta metal y son cajas, pero sin relleno ninguno.

A Europa llegaron por la Edad Media, pero se alcanzó su fabricación en forma masiva, haciéndola accesible a todo el mundo, solo  gracias a la revolución industrial, que permitió la fabricación de piezas de tela decoradas en cantidad. La dificultad inicial estaba en la obtención de tintes que permanecieran en las telas de las almohadas y luego que el hilo para coserlas era demasiado duro, pero eso se obvió con los avances industriales.

En la actualidad, las almohadas forman parte inherente de la ropa con la que se visten las camas que incluye piezas de la misma tela para las almohadas y a nadie se le ocurre comprar una cama y no comprar almohada; por el contrario, el mercado de las almohadas se ha sofisticado dependiendo de una serie de factores como la salud y las industrias manufactureras proveen varios tipos de almohadas con el fin de abastecer las diferentes necesidades de las personas.