La balneoterapia

Cuando el mundo todavía se estaba conformando como hoy lo conocemos las tropas romanas ya habían implementado el uso del agua como parte de los elementos curativos a los que enfrentaban a las tropas después de una batalla, logra fama mundial complejos como Bath, por lo que después de tantos años, lo que se ha generado en torno a la balneoterapia es cada vez más especializado y especializado. La balneoterapia

Desde los tiempos de la civilización del Imperio Romano se tenía entre sus entretenimientos la toma de baños con fines relajantes. Hoy en día y desde hace muchos años, para cualquier deportista europeo o americano, que se dedique a las competencias de élite, es impensable pasar los meses de invierno sin visitar con periodicidad metódica, los balnearios, que son lugares de esparcimiento, pero también de terapia, en los que pueden seguir un plan detallado de descanso y por lo tanto de recuperación.

Lo que se conoce como balneoterapia es lo que está contemplado como posibilidades en un balneario, como son los baños de agua, pero estas aguas contienen propiedades especiales para favorecer el reposo y la recuperación, están también los baños con chorros de agua, las baños de barro, los baños de vapor, el sauna y salas de descanso. En todos ellos está a disposición de quien los visite, un cuerpo médico calificado para orientar sus requerimientos particulares.

Los baños de aguas, están hechos con aguas especiales como ya se mencionó, enriquecidas en carbonatos que inducen a una mejoría en el funcionamiento de los riñones y los hay con aguas hipermineralizadas estimulantes que se aconsejan antes de enfrentar un entrenamiento muy enérgico. Se experimenta una sensación de bienestar, ocasionada por la regeneración neurovegetativa, que despierta el apetito y el deseo de repetir el entrenamiento al día siguiente, producto de las propiedades curativas de estas aguas.

Los chorros de agua se aplican con una manguera con una presión de 1,5 a 2 atmósferas, orientada sobre la espalda y extremidades, que contribuye a mejorar las contracturas musculares, tan comunes hoy en día y son estimulantes de las funciones fisiológicas de termorregulación, como si se estuviera aplicando un masaje. El chorro debe aplicarse a una distancia mínima de cinco metros por especialistas.

Los baños de barro se aplican con un producto terapéutico especial que se obtiene mezclando un residuo sólido, ya sea mineral o vegetal con el agua común, o con agua de mar. Cuando este barro se aplica sobre la piel, como si se tratara de cataplasmas, produce un calor extraordinario en el lugar de su aplicación, cuya propiedad principal es que puede recuperar cualquier inflamación o distorsión muscular en un tiempo mínimo. Es ideal para combatir las contracturas musculares que se han convertido en crónicas.

Los baños de vapor y el sauna, ya son más comunes, pero cualquiera de las alternativas presentan beneficios para el deportista.