El sueño en los ancianos

Los ancianos deben descansar a toda costa, por lo que debemos ayudar a que el tiempo que duerman sea realmente de calidad, siempre teniendo en cuenta que las personas de edad son mucho más delicadas de lo normal, siendo muy propensos a sufrir de trastornos de sueño. El sueño en los ancianos

Para cualquier ser humano un descanso y un sueño adecuados y en una proporción equilibrada, son trascendentales con el fin de conservar un buen estado de salud. En las personas de la tercera edad o de edad avanzada, se presentan muchas variaciones tanto en las conductas, como en las formas y en la cantidad de horas de sueño, por lo que habitualmente se recomienda que la actividad del sueño, sea dirigida para la satisfacción de la persona y sea placentera, por supuesto.

Los tiempos del sueño, no son únicamente reparadores fisiológicos y psicológicos, sino que son el período de recarga de las energías para el próximo período de vigilia, por lo que si la cantidad y la calidad de las horas de sueño, presentan un deterioro, suelen ocasionar en los adultos mayores, dificultades que afectan su capacidad de concentración, así como su capacidad de evaluar y emitir conceptos o juicios, participar en las actividades diarias y con frecuencia aumenta la irritabilidad.

Muchos estudios llevados a cabo por científicos, investigadores y expertos en los procesos del sueño, profesionales orientados a analizar los trastornos de esta actividad que en las últimas décadas se ha incrementado de manera alarmante, han demostrado de manera generalizada que son varias las funciones del organismo que se desarrollan durante el descanso y el sueño, como la síntesis proteica, la división celular que conlleva la renovación de tejidos como la piel, la médula ósea, la mucosa gástrica y el cerebro, así como también la secreción de la hormona del crecimiento, además de una importante liberación de adrenalina, una destacada actividad cortical y consumo de oxígeno que ayudan en el flujo cerebral, contribuyendo de manera fundamental al almacenamiento de la memoria y del aprendizaje.

En las personas de edad avanzada o ancianos suelen presentarse alteraciones y muchos de ellos manifiestan con frecuencia, dificultad para conciliar el sueño durante la noche; pero también se ha observado que con el aumento de la edad, los patrones de equilibrio entre actividad y sueño, se modifican ante la casi desaparición total de las actividades físicas y en los casos más dramáticos, en el deterioro cognitivo que conlleva la disminución de la actividad mental coherente y de relación social. 

La disminución de la actividad cerebral en las personas de edad muy avanzada, hace que las necesidades de sueño sean muy particulares, por lo que algunos ancianos prácticamente no duermen en la noche, mientras realizan varias siestas durante el día y en otros casos, se presenta un buen dormir en la noche, además de las numerosas siestas durante el día, cuya característica es que son de muy corta duración en la mayoría de los casos. De cualquier forma, en esta edad, se presentan modificaciones y alteraciones que son propias de la edad y que tienen características particulares para cada anciano.