El hidromasaje

Los hidromasajes son bañeras especializadas que tienen una serie de boquillas con agua caliente, las cuales hacen que se mueva constantemente el agua, por lo que nuestro cuerpo logra un masaje constante con el agua caliente, todo esto se obtiene gracia a un motor que logra el funcionamiento de las boquillas. El hidromasaje

Los hidromasajes se practican en lo que se llama bañera de hidromasajes, que consiste en una tina con agua relativamente caliente, que tiene varias boquillas con el fin de provocar un movimiento constante del agua,  que se obtiene por un motor que lo hace posible. Algunas tienen incorporado u  sistema de iluminación para cromoterapia y también se han popularizado otro tipo de bañeras de hidromasajes que adicionan un sistema de aplicación de fragancias para poder llevar a cabo sesiones de aromaterapia permaneciendo la persona dentro del agua.

Por razones de higiene, en los spa, las bañeras de hidromasajes traen la opción de un ozonador, que con un desinfectante adicional purifica el agua, ya que habitualmente solo se cambia cada tres o cuatro meses, puesto que cuentan también con un sistema de filtración. Estas bañeras pueden utilizarse dentro de un espacio cerrado o al aire libre. 

Se diferencian de una piscina en que su superficie es menor, lo mismo que su profundidad y el agua se mantiene a una temperatura templada; también los productos químicos que se usan para la higiene son distintos. Hoy en día son bastante comunes e incluso en algunas residencias ya se encuentran como parte de los jardines; se fabrican en acrílico con laterales en materiales plásticos que soporten las condiciones de intemperie.

Las condiciones óptimas deben ser las siguientes:

  • Alcalinidad: 80-120ppm
  • Dureza: 150-400 ppm
  • pH: 7.2 -7.6
  • Sanitizante: 3-5ppm

También es fundamental tener en cuenta que las fragancias que se utilicen deben ser 100 % disolubles en agua con el fin de preserva el buen estado de los filtros, la bomba y el calefactor y las sales están prohibidas por ser causantes de corrosión.

Sus beneficios son altamente reconocidos, como son la estimulación de la circulación arterial, la relajación muscular en general y como el agua se encuentra ligeramente caliente, contribuye a la eliminación de las toxinas puesto que permite la apertura de los poros, combate el cansancio y la tensión nerviosa, así como es un remedio infalible para combatir el estrés y el insomnio. Son fuente de un agradable descanso, mientras alivian dolores como el que produce la bursitis, artritis y cualquier otro tipo de afección muscular u ósea.

Hoy en día muchos profesionales de la medicina recomiendan algunas sesiones en las bañeras de hidromasajes, para las úlceras de estómago, múltiples lesiones musculares y en la recuperación de fracturas, una vez se ha retirado la férula.

También son ideales para combatir la celulitis y como relajante después de cualquier  práctica deportiva. Si en la bañera se agrega ozono, el agua enriquecida aportará beneficios bactericidas y analgésicos.