El Descanso en la huida a Egipto

El descanso en la huida a Egipto debe ser uno de los títulos que con más frecuencia se ha usado en el arte, probablemente inspirados los artistas en el éxodo del pueblo judío, escapando de Egipto dispuestos a caminar por el desierto hasta lograr llegar hasta la tierra prometida. El Descanso en la huida a Egipto

En la historia del arte existen varias obras con este mismo título de  El Descanso en la huida a Egipto. El tema fue recurrente, teniendo en cuenta que los relatos de carácter religioso, representaban una gran importancia, no solo porque muchos de ellos, eran encargos de las autoridades eclesiásticas locales, que además ostentaban el poder político oculto en algunos lugares, sino porque existía un verdadero fervor religioso. Alrededor del 1500 se llevaron a cabo algunas de estas obras, que se consideran íconos del arte religioso.

La primera de las que veremos fue realizada por Lucas Cranach el Viejo y data del año 1504. Fue realizada en óleo sobre madera y tiene las siguientes dimensiones: 70,7cm de largo por 53cm de ancho. Actualmente se puede apreciar en la Gemäldegalerie de Berlín.

Como ya se ha dicho, la temática es muy popular, ya que muestra un momento de descanso de la Sagrada Familia en su huida a Egipto para escapar de la persecución de Herodes. Suele servir para reflejar un paisaje. En este caso el artista, en lugar del desierto propio de la historia bíblica, refleja el paisaje que le era más conocido, el de los Prealpes del sur de Alemania. 

Y lo hace de esa manera un poco dramática e idealizada propia de la escuela danubiana. Está considerada como una obra del momento más importante de la vida artística de este pintor y muestra a la Sagrada Familia formando un triángulo, un poco proyectados a la derecha y detrás de esta imagen los árboles marcan líneas verticales.

También en esa época el pintor de origen flamenco Joachim Patinir creó su famoso cuadro Descanso en la huida a Egipto hacia el año 1515. Esta tabla mide 17 cm de alto y 21 cm de ancho cada tabla y actualmente puede apreciarse en el Real Museo de Bellas Artes de Amberes, Bélgica. Al igual que el cuadro de Cranach muestra a la Sagrada Familia en medio de un paisaje que difiere completamente del probable paisaje desértico de Egipto, sino que muestra el paisaje conocido por el artista, aun cuando el paisaje de las rocas tienen dimensiones más grandes que las nativas de su región, Dinant. 

La época y el tema se caracterizaban por permitir que los artistas desplegaran sus habilidades para estampar paisajes. Fue una de las primeras obras de Patinir, en la que las figuras humanas quedan empequeñecidas por la observación del detalle minucioso de la naturaleza que está llevado a cabo casi con fantasía lírica, por decirlo de alguna forma. Y la distancia se expresa con colores verde y azul.

El Descanso en la huida a Egipto de Caravaggio  fue hecho en 1597 y fue el primero con  temas bíblicos que formó parte del conjunto que le dedicó a su mecenas, Francesco Del Monte, quien años más tarde lo donó al palacio Aldobrandini, como un regalo a Clemente VIII. Esta es una de sus obras más evocadoras que muestra una naturaleza serena con una gran amplitud de paisaje, algo extraño en Caravaggio. La composición es clara, organizada en torno del ángel que toca el violín de espaldas. 

A su izquierda se encuentra san José, que sostiene la partitura, mientras que a la derecha se encuentra María con el Niño en brazos. Del mismo modo que en las composiciones de medio cuerpo, las figuras se encuentran concebidas como naturalezas muertas, mostrándose un gran interés en las texturas y calidades.