El descanso como parte de la higiene laboral

Desde la misma revolución industrial la higiene estuvo presente en las preocupaciones de los empleadores con respecto a los trabajadores, siendo en aquel momento una manera de sanear las fabricas, pero estando presente como una de las primeras iniciativas que ayudará después a la consolidación de algunas políticas pro trabajadores. El descanso como parte de la higiene laboral

Los conceptos de higiene y los cuidados inherentes al trabajo, que deben tomarse en cuenta se convirtieron en una preocupación de Estado con los inicios de la llamada revolución industrial, durante la que se buscó entre otras muchas metas, el saneamiento de las fábricas. 

En ciudades establecidas en puertos, ya fueron fluviales o marítimos, como es el caso de la ciudad de Buenos Aires en Argentina, esta necesidad colectiva se da como un requerimiento por las malas condiciones higiénicas del puerto, en donde pululaban las ratas y como consecuencia de ello, los trabajadores presentaban enfermedades a veces mortales. 

El concepto del higienismo introducido por algunos miembros destacados del cuerpo médico los lleva a convertirse algunos de ellos en figuras públicas y políticas con participación activa en las decisiones y cambios en la aplicación de las medidas de salud que el Estado estaba en la obligación de implementar.

En el Reino Unido hubo movimientos profesionales con la misma orientación, que se inició con la epidemiología que fue introducida por John Snow con su estudio sobre el cólera y el río Támesis a finales del siglo XIX. El concepto de higiene mental, se introdujo en Estados Unidos en la primera década del siglo XX y pasó a denominarse como salud mental por la denuncia hecha por Clifford Beers sobre las deplorables condiciones de los hospitales psiquiátricos.

Lo que hoy parece completamente natural, fue necesario conseguirlo por luchas obreras y son parte esencial de las condiciones de trabajo.

Los lugares de trabajo deben tener a disposición agua potable de fácil accesibilidad y en cantidad suficiente. En las fábricas, deben tener a disposición de los operarios, vestuarios, duchas, lavabos y retretes, así como áreas de descanso alejadas de su sitio de trabajo. En el caso de las duchas y los vestuarios deben estar separados, los de los hombres de los de las mujeres y deben tener lavabos cerca de los puestos de trabajo, de los lugares de descanso, de los vestuarios y de las áreas de aseo, cuando son independientes.

En las fábricas también se acostumbra a tener en las zonas definidas para el descanso de los trabajadores, mesas, sillas o asientos. Dependiendo del nivel de sofisticación, algunas fábricas tienen a disposición cocinas con hornos para que los trabajadores se calienten las comidas que han llevado desde sus residencias, televisión y en algunos lugares se tiene música ambiental y los periódicos del día, más las revistas más leídas. Si bien las zonas de descanso se encuentran por lo general en el mismo edificio del lugar de trabajo, también algunas empresas ofrecen lugares cubiertos, pero en el exterior, al aire libre y de fácil acceso para que sean disfrutados por los trabajadores.