El cigarrillo y el descanso

Una de las mayores mentiras que encontramos en el discurso de los fumadores es que el cigarrillo los relaja, pues a continuación les contamos que esta relajación es falsa por el contrario está comprobado que esto genera estrés, teniendo razón físicas tan indiscutibles como los daños que genera con respecto a los pulmones. El cigarrillo y el descanso

La mayoría de los fumadores, ya sean ex fumadores o fumadores activos afirman con absoluta convicción que la razón para haber fumado o para permanecer fumando, es que el tabaco les produce una placentera sensación de relajamiento. Y este es uno de los grandes mitos con relación al tabaco y al descanso.

Respecto a este mito se han realizado cientos de estudios en muchos países en los que se demuestra que a diferencia de lo que afirman los fumadores, la nicotina, que es la sustancia adictiva del cigarrillo produce en sí misma un incremento importante del estrés y de la ansiedad. 

Para los psicólogos, la afirmación de un fumador respecto a la sensación placentera de relax que siente al encender un cigarrillo, está relacionada más con el hecho de que el encenderlo, está proveyendo al organismo de la sustancia adictiva, evitando el síndrome de abstinencia, más que con un real descanso. Andy Parrott, psicólogo y autor de un  artículo aparecido en la prestigiosa revista The American Psychologist en el que afirma que los fumadores a la larga dependen de su dosis de nicotina diaria para poder mantener un estado de ánimo normal y que la asociación que hacen los fumadores entre el cigarrillo y la sensación placentera de relajación es completamente errónea. 

Según manifiesta, esta falsa creencia está sustentada por décadas y décadas de propaganda, cuyo tema central era justamente modificar la manera de pensar de las personas en relación al cigarrillo, con lo que las empresas tabacaleras garantizaron ganancias inmensas al posicionar al cigarrillo como un estilo de vida y manteniendo oculto para el público todos las consecuencias adversas que puede representar el consumo permanente de cigarrillo. 

La representación de descanso, placer y vida sana de décadas de publicidad se mantiene en la mente de los consumidores, a pesar de las recientes prohibiciones de hacer publicidad con el cigarrillo. Otro de los mensajes en la publicidad era mostrar a una persona muy ocupada que lograba calmar sus nervios, mejorando su concentración si se fumaba un cigarrillo. 

Esta visión con asociaciones positivas, fue reiterativamente mantenido no solo por la publicidad, sino en los programas de televisión, en las películas y en todas las manifestaciones culturales colectivas, al punto que llegó a verse una propaganda que mostraba a un médico fumando para descansar al final de una agotadora jornada de trabajo atendiendo pacientes, lo que en el imaginario colectivo el significado era claro: como será de bueno el tabaquismo que los médicos lo hacen.