El cansancio físico debe doler

Para muchos aficionados al deporte el dolor físico es la única medida para establecer que se ha cumplido adecuadamente con la rutina que nos hemos impuesto, pero en realidad este mito es mentira y por el contrario muy peligroso, porque esto nos puede llevar a sobrecargar nuestro cuerpo generando lo inversamente proporcional. El cansancio físico debe doler

Para muchos practicantes de actividades deportivas, el dolor corporal es el único indicativo de límite para la práctica de la actividad física. Nada más erróneo y negativo que esta falsa creencia. Incluso si al día siguiente están magullados y con dificultades para realizar algunos movimientos por el dolor producido por la rutina llevada a cabo el día anterior, afirmarán con vehemencia y satisfacción que la rutina de ejercicio fue excelente.

Sin embargo, esta medida está lejos de ser tenida en cuenta de manera positiva. Se considera normal el dolor muscular en las rutinas para quienes son principiantes o si se está iniciando una actividad nueva o si se están probando nuevos ejercicios, pero ese dolor causado por la intervención de un cambio, de una modificación o de la introducción de un elemento nuevo desaparecerá en un par de días, pero si por el contrario, cada vez que realizamos nuestra rutina, se produce dolor muscular, con seguridad es indicativo que el tiempo de descanso que se está tomando no es el  apropiado y con seguridad hay un exceso de demanda al cuerpo. 

En estos casos será indispensable revisar los tiempos de entrenamiento y descanso, con el fin de reducir o bien la intensidad de las rutinas o bien, el tiempo de duración de las mismas. Solo en la medida en que el cuerpo pueda recuperar su nivel energético, será posible que se aumente la resistencia y la fuerza en el cuerpo.

Los dolores musculares no son solo magulladuras incómodas, son microlesiones en las fibras de los músculos, que es la consecuencia natural del músculo cuando se le ha sobrecargado de demanda de esfuerzo. Por eso, el descanso es la clave para dar paso a la pausada y gradual recuperación de los músculos, que es fundamental para aumentar la fuerza y así, volver a construir un propicio tejido muscular. 

Si en cada sesión de la práctica de práctica deportiva se siente dolor, es indicativo de una excesiva demanda, a lo que hay que prestarle atención inmediata, con el fin de evitar que esas microlesiones terminen convertidas en complicadas y dolorosas lesiones.

Para poder medir la intensidad de las rutinas y saber si ya ha llegado el momento de aumentar, es importante atender al cuerpo mismo: si al realizar las rutinas, se hacen con excesiva facilidad y sin mayor demanda de esfuerzo para el cuerpo, es probable que haya llegado el momento de incrementar la intensidad.