El automasaje es una buena alternativa

Cuando los deportistas son aficionados y no cuentan con toda una infraestructura de profesionales atrás deben aprender técnicas que les permita autosatisfacer las necesidades que conlleva una práctica deportiva, por lo que la técnica oriental del automasaje es muy importante para mantener nuestro organismo a tono después de un entrenamiento arduo. El automasaje es una buena alternativa

Los deportistas aficionados o aquellos que no poseen afiliación a clubes deportivos, que ofrecen un detallado programa de recuperación para sus miembros, no siempre pueden disponer de un masajista profesional que los atienda cuando se presentan las molestias musculares, ya sea por un exceso de actividad física o por sobrecargas en la vida laboral, por lo que los automasajes representan una excelente alternativa.

Los automasajes tienen la ventaja además, de que no tienen ningún costo, que el deportista los puede aplicar las veces en la semana que los necesite, para mantener en buen estado sus músculos, además de conseguir un alivio a posibles cargas, como un complemento a su rutina de calentamiento. Son básicamente una ayuda para mejorar al máximo su rendimiento en la práctica deportiva que realice, previniendo lesiones y obteniendo la recuperación necesaria.

Los escépticos dirán que es imposible hacer masajes en la propia espalda, pero existen técnicas, como son el masaje que se otorga rodando o presionando la espalda en una superficie acolchada, pero lo suficientemente firme y dura, que son alternativas que están al alcance de todos.

El automasaje se aplica con las manos, que son órganos con un alto grado de sensibilidad, con infinidad de receptores al tacto y una poderosa carga energética que proviene de nuestro interior, por lo tanto es a través de las manos, que se aplican los masajes, así como siendo bebés se desarrolló el tacto como el primero de los sentidos, apreciando texturas de las cosas que estaban al alcance de las manos y ya al crecer, las manos continúan siendo los órganos que utilizamos para relacionarnos con el mundo. 

Así entonces, los automasajes se aplican con las manos y si por cualquier circunstancia no se dispone de mucho tiempo, es mejor aplicar una presión suave, pero firme en la zona afectada. Son las manos las que buscan la zona dolorida y haciendo un frote, para luego masajear, como si se estuviera amasando, producen un relajamiento muscular. 

El otro beneficio destacado, además del relajamiento muscular propiamente dicho, es el efecto reconfortante del contacto corporal, mediante el cual liberamos endorfinas tan bien llamadas hoy en día, hormonas de la felicidad, puesto que son un analgésico natural, que se asocian a la generación de sensaciones placenteras y de bienestar.

La técnica terapéutica de origen oriental, tan difundida y apreciada hoy en día, como el reiki es justamente una técnica de automasaje. De acuerdo a esta técnica, cada persona puede llegar a  percibir con claridad los desequilibrios energéticos de nuestro cuerpo y cada quien tiene su campo magnético y de energía, que podemos trasmitir a nosotros mismo y a otros a través de los automasajes.