Deporte en los ancianos para ayudar al descanso

Sin importar la edad de la que hablemos a cualquier ser humano la actividad física le produce placer, por lo que nos encontramos que en los ancianos también les representan sensaciones placenteras y les ayuda a mantener el cuerpo en muchas mejores condiciones que si hablamos de personas de edad que no hacen ningún movimiento. Deporte en los ancianos para ayudar al descanso

Al igual que para los niños y los jóvenes, para las personas mayores, la actividad física también aporta beneficios y sensaciones placenteras. Las actividades físicas que más se recomiendan a esta población son la natación, caminar a paso regular y por espacios de tiempo limitados, montar en bicicleta, bailar y participar en grupos de danza. La actividad física produce mejorías en el equilibrio, la actitud, la flexibilidad, la fuerza y la capacidad de coordinación, además de los beneficios médicos que resultan de ella.

  • El equilibrio: es aconsejable realizar actividades que no impliquen movimientos rápidos y repentinos,  sino que por el contrario sean actividades bien adaptadas y seguras para evitar caídas y sus graves repercusiones.
  • La coordinación: se debe realizar ejercicios de coordinación unidas a  técnicas de relajación que aumenten la capacidad de concentración y que favorezcan el sistema nervioso, ya que en la tercera edad éste se altera y disminuye la capacidad de coordinación.
  • La actitud: es adecuado realizar ejercicios adaptados, que protejan  la posición de la columna vertebral, ya que los ancianos suelen padecer desequilibrios oseoarticulares.
  • La flexibilidad: se aconseja realizar ejercicios estáticos de flexibilidad, puesto que en esta edad se produce una importante pérdida de elasticidad y una atrofia del músculo por la desaparición de minerales y agua.
  • La fuerza: durante la tercera edad, la atrofia muscular provoca la disminución del metabolismo basal y la pérdida de la fuerza y de la movilidad, lo que a su vez produce ciertas dificultades a la hora de pasear, subir y bajar escaleras y  llevar objetos. Por esta razón, es muy importante la realización de ejercicios con sobrecargas. Estos originan una serie de modificaciones en los mecanismos encargados del transporte y uso del oxígeno al nivel de los músculos entrenados. También provocan un aumento de la frecuencia cardiaca y de la presión arterial, una mejoría para los huesos y, además, impiden la aparición de osteoporosis.

La práctica de estas actividades preferiblemente debe ser constante y llevada a cabo metódicamente, puesto que los beneficios en cuanto al estado de salud y su mantenimiento, son producidos por la constancia también. Es importante que se tenga en cuenta que estas actividades deberían ser consideradas como una ocupación del tiempo libre de las personas mayores. La intensidad debe ser moderada o media y no deben implicar niveles competitivos ni de gran desarrollo muscular, ya que los mismos podrían acarrear problemas posteriores para la estructura ósea en general, pero más que nada para la columna vertebral