Creencias erróneas relacionadas con la actividad física

En muchos casos la actividad física gira en torno de un buen número de mitos con respecto a obtener mejores o peores resultados, pero sobre todo la mayoría de creencias son inversamente proporcionales de las metas que cualquier persona se traza a la hora de establecer una rutina deportiva. Creencias erróneas relacionadas con la actividad física

En relación a la actividad física se han tejido infinidad de mitos, con la consecuencia negativa en esta temática, muchos de los mitos causan un verdadero prejuicio en el estado general de salud. Cualquier deporte por tenue que sea trae implicaciones directas e indirectas en los sistemas de funcionamiento de todos los órganos del cuerpo.

Los efectos negativos no siempre son visibles a corto plazo, como sucede con la deshidratación que su efecto es inmediato, sino que solo son percibidos con el lapso de los años como sucede con el consumo excesivo de proteínas.

 Los mitos más sobresalientes son los siguientes:

El ejercicio sirve para bajar de peso: es tan común esta creencia, que la gente lo apoya diciendo que solo hay que ver a los deportistas, pero la diferencia es que los deportistas realizan unas jornadas de entrenamiento en los que si hay consumo de calorías, mientras que el común de las personas no serían capaces de mover su cuerpo durante media hora con una intensidad de 1º kilómetros por hora. 

Cada caloría se consume por kilo de peso por kilómetro, así que solo basta hacer las cuentas para ver lo difícil de sostener la aseveración de la pérdida de peso con el ejercicio. Si la persona pesa 70 kilos, gastará 70 calorías en un kilómetro de ejercicio fuerte y 70 calorías equivalen a una galleta común. Por eso, el mejor consejo para bajar de peso, es visitar al médico y al nutricionista para realizar en conjunto un plan de mejoría de la dieta alimenticia, ya que en definitiva, el mejor remedio para bajar de peso, es simplemente la restricción alimenticia.

El otro mito más común es el que afirma que la persona no es sedentaria si camina tres veces por semana o incluso caminadas cortas tres veces al día. Eso no es cierto, incluso si lo afirma un médico. En Inglaterra llevaron a cabo un estudio  a 80 mil mujeres y entre las conclusiones más impactantes está la que muestra que las mujeres que no caminan nada y las que lo hacen apenas tres veces por semana a menos de 1 kilómetro por hora, se enfermaban y morían igual. Eso muestra con claridad que el ejercicio requiere de una intensidad y una continuidad para crear verdaderamente un estímulo biológico que permita prevenir enfermedades.

Por eso, la orden médica de “haz ejercicio” no es suficiente; es necesaria la intensidad y la duración para que efectivamente tengan una consecuencia positiva. Hoy en día y gracias a los cambios alimenticios que incluyen comida chatarra y en menor tiempo, hace que los cuerpos están en términos generales llenos de grasa y azúcar por lo que el ejercicio requiere de una intensidad importante para eliminar todos esos materiales.