Consejos para iniciarse en la yoga

La disciplina del yoga es milenaria en su origen y proviene de la India; su propósito básico es encontrar el equilibrio entre el cuerpo, la mente y el espíritu. Ese equilibrio que se busca con su práctica, permite alcanzar unos niveles de relajación y de armonía con nosotros mismos y con el entorno en el que se desenvuelve la persona. Consejos para iniciarse en la yoga

La disciplina del yoga es milenaria en su origen y proviene de la India;  su propósito básico es encontrar el equilibrio entre el cuerpo, la mente y el espíritu. Ese equilibrio que se busca con su práctica, permite alcanzar unos niveles de relajación  y de armonía con nosotros mismos y con el entorno en el que se desenvuelve la persona. 

Esta somera y muy resumida descripción, no significa que esos sean los únicos beneficios de esta antigua práctica, que hoy en día está tan difundida tanto en oriente como en occidente. El yoga combina, movimientos corporales, técnicas de respiración y técnicas de relajación y de meditación, que finalmente se orientan hacia el equilibrio. Uno de los efectos más notorios es la elasticidad que obtiene el cuerpo, con lo que se fortalecen los órganos internos y reequilibra los desórdenes del sistema nervioso.

En este mundo moderno, con la tendencia a llevar una vida sedentaria, la práctica del yoga es perfecta, ya que evita esta tendencia y combate positivamente el estrés, manteniendo el cuerpo libre de toxinas y alimentos perjudiciales. Solo estos aspectos son suficientes para que la aproximación a la vida y sus problemas se torne en una situación menos compleja.

He aquí algunas recomendaciones, si acaso le interesa su práctica:

  • Preferiblemente asista a sesiones por un tiempo, con el fin de que aprenda la manera correcta de hacer las diferentes posiciones; solo cuando tenga suficiente práctica, puede hacerlas solo en casa. De todas maneras, la energía de un grupo lo enriquece mucho más que si la practica en solitario.
  • Antes de las sesiones no debe consumir alimento alguno, por lo menos con tres horas de antelación.
  • Use ropa cómoda, pero que no le genere “tallados” o “apreturas”, ya que eso no le ayudará con la respiración. Es conveniente que las rodillas y los tobillos queden a la vista para que el instructor pueda corregir las posiciones.
  • Escoja un horario adecuado, según sus obligaciones y compromisos; esto le ayudará a estar tranquilo y relajado, sin angustias por lo que debe hacer aun.
  • En el mercado se consiguen unas pequeñas alfombras para que se coloque sobre ella o se acueste encima de la misma para las posiciones que lo requieren.
  • Antes de iniciar las sesiones debe existir un período de calentamiento del cuerpo de mínimo quince minutos. Esto le ayudará a evitar lesiones y desacelerará su estado mental.
  • Lo más aconsejable es aprender a tener la respiración controlada, según las indicaciones. Esto garantiza la relajación, además de dar una sensación de energía y vitalidad para realizar la rutina de posiciones.
  • Lo ideal es empezar por tiempos cortos y con posturas fáciles para darle tiempo al cuerpo de acostumbrarse.
  • Por último, el yoga no es una práctica rutinaria y mecánica, por lo que es importante escuchar su voz interior, prestándole atención a su propio cuerpo, a su respiración y a lo que está realizando.