Conjuros para mejorar el descanso y el bienestar físico

Algunos remedios provienen de creencias populares muy antiguas, los cuales ha muchos le han funcionado a lo largo de la historia, ya sea porque logran tener un efecto físico real o por una cuestión de sugestión, lo importante es que en el momento de perder la esperanza en nuestro descanso les damos un último recurso. Conjuros para mejorar el descanso y el bienestar físico

Si el descanso le es esquivo y nada de todo lo que habitualmente le recomiendan para obtenerlo le ha funcionado, he aquí algunos conjuros que con seguridad no ha probado todavía.

Consiga una tela de color verde, realmente un trozo pequeño de tela verde y extiéndalo en una superficie plana, puede ser la mesa o el escritorio, pero en todo caso un lugar plano y estable. En el centro coloque una ramita de menta, verbena y espliego. A la izquierda coloque un objeto de aluminio, que perfectamente puede ser un trozo de papel de aluminio y en la parte delante de las hierbas, coloque un cuarzo blanco. Cuando tenga todo colocado en la posición que aquí le hemos indicado, recite el siguiente conjuro:

        Hago esta petición,

        A los poderes de la noche,

        Para atraer el sueño,

        Y que nada lo estorbe,

Durante algunas noches tome una infusión de menta, hecha por usted, intente relajar su cuerpo y su mente visualizando una vida más tranquila y eso le ayudará al conjuro a surtir el efecto deseado.

Este otro ritual debe hacerse por siete días y el momento ideal es en el solsticio de verano, es decir, el 11 de junio. Esta fecha es la que se conoce como la noche de la luna de fresas, que se corresponde a la época que los trabajadores del campo solían recoger las fresas y otras cosechas a la luz de la luna. Necesita tener dos espejos, dos recipientes con flores anaranjadas, dos velas anaranjadas y una cinta de color blanco.

Busque el lugar de su casa en donde penetren los primeros rayos de sol en la mañana, para bañarse en la luz solar. Ponga cada uno de los espejos tras un vaso con flores en los lados opuestos de la habitación, de tal manera que uno de los espejos recoja los rayos del sol y la refleje en el otro espejo. 

Con anterioridad deberá haber marcado en siete partes iguales las dos velas y deberá ponerlas cerca de los espejos y procederá a encenderlas cuando la luz del sol haya tocado los espejos. Mientras las velas van ardiendo hasta llegar a la primera maraca, tome la cinta blanca y rodee con el extremo de la cinta su dedo índice derecho, dejando que el resto de la cinta cuelgue tranquilamente. 

Colóquese usted mismo en el haz de luz que forman los espejos y literalmente “recoja” la luz solar hacia su cuerpo con la cinta colgante, mientras se concentra en el haz de luz.  Pídale al sol la salud y el bienestar espiritual que anhela y manifieste su agradecimiento por estar siendo beneficiada por ese don de la luz del sol. El ritual debe repetirse seis días más, dejando que por día las velas vayan consumiendo una de las fracciones que se marcaron y verá los resultados.