Comer bien, dormir mejor

Definitivamente, uno de los aspectos más importantes para dormir bien y por lo tanto descansar bien, además de comer adecuadamente y mantener horarios, disciplinas y hábitos adecuados, es dejar en la oficina los problemas laborales que tanta preocupación generan. Suponer que es posible dormir bien, mientras se pasa mentalmente la lista de los problemas por resolver, no contribuye a encontrarles soluciones posibles y equilibradas, pero además, solo servirá para ahuyentar cualquier posibilidad de obtener un buen sueño. Comer bien, dormir mejor

Definitivamente, uno de los aspectos más importantes para dormir bien y por lo tanto descansar bien, además de comer adecuadamente y mantener horarios, disciplinas y hábitos adecuados, es dejar en la oficina los problemas laborales que tanta preocupación generan. Suponer que es posible dormir bien, mientras se pasa mentalmente la lista de los problemas por resolver, no contribuye a encontrarles soluciones posibles y equilibradas, pero además, solo servirá para ahuyentar cualquier posibilidad de obtener un buen sueño. 

Muchas personas en el mundo, sufren de un exceso de trabajo, preocupaciones y situaciones por enfrentar, que de cierta manera les provoca una sensación de hallarse al límite, de sentirse a punto de desbordarse con el cúmulo de preocupaciones y este estado de ánimo se refleja en altas concentraciones de tensiones musculares y de alteraciones nerviosas, como la angustia, que impedirán que se pueda conciliar el sueño. Así que lo mejor es dejar los problemas en el escritorio, en el portafolio, en la puerta del edificio, en la calle, pero no los tenga con usted ni mientras cena y menos cuando se vaya a dormir.

Una copa de vino consumida en la cena de la noche, es ideal para relajarse y ayudarse a “mantener a raya” los problemas. El vino provoca un efecto que induce al sueño, pero es importante tener en cuenta, que si toma mucho vino, obtendrá el resultado contrario, es decir, que en lugar de favorecer el sueño, lo alejará. Es una copa de vino y no más.

Consumir verduras de hoja verde es aconsejable para cenar a la noche, sobre todo si se consumen en estado natural, sin haberse cocido.

El plátano o bananas, es un alimento estupendo para la noche como postre, ya que ayuda a conciliar el sueño, por la cantidad de vitamina B que contiene. Puede ingerirlo solo o mezclado con un poco de yogurt o con leche fría y endulzarlo con un poco de miel.

Otro aliado de un buen sueño, aun cuando no es tan sano en la noche, es el queso. Lo recomendable es que sea muy firme, entre más firme mejor para tomar en la noche, puesto que es por su contenido graso lo que definitivamente hace que después de comerlo, se pueda conciliar un sueño mucho más placentero.

Las grandes concentraciones de magnesio que poseen los frutos secos, tienen la propiedad de contribuir a tener un buen sueño. Pero como tienen muchas calorías como el queso, solo deben consumirse un par de veces a la semana, por lo que es preferible sustituirlos por otro tipo de alimento un poco más dietético, por llamarlo de cierta forma.

La miel es un alimento que se mezcla con muchos alimentos de manera apropiado, generando un agradable sabor en las comidas, que permita además, eliminar cualquier otro postre. Una taza de leche caliente endulzada con miel, es definitivamente el mejor consejo para dormir bien y por lo tanto, obtener un importante descanso.