Causas de las pesadillas

Si bien las pesadillas es un tipo de sueño que lo podrá sufrir un ser humano a lo largo de su vida, se puede afirmar que en los niños y en los ancianos son más difíciles de controlar, en algunos casos presentándose de manera ocasional, pero en otros pueden sufrirse de manera recurrente, por lo que a continuación le damos algunas claves para su prevención y ayuda. Causas de las pesadillas

Las pesadillas las pueden sufrir todos los individuos durante el lapso de su vida y casi todos los niños en alguna etapa de su desarrollo las padecen, pero de manera ocasional, pero cuando se presentan de manera recurrente son alteraciones del sueño,  conocido como parasomnia que implica otros desórdenes:

Los Terrores nocturnos que consisten en el surgimiento de una serie de despertares violentos generalmente acompañados de gritos o de llanto angustioso. Casi siempre se presentan en el primer tercio del tiempo del sueño, por 1 hasta 10 minutos; durante la situación es difícil despertar al niño y calmarlo, quien quizás solo relate fragmentos de visiones como el recuerdo que le causó eses terror. 

Las pesadillas deben ser tenidas en cuenta por los padres si son recurrentes, porque son causas de malestares clínicos importantes, que pueden llegar a ocasionar deterioro social y hasta laboral en el caso de un adulto, causando inconvenientes serios en la vida diaria

El Sonambulismo que casi siempre aparecen también en el primer tercio de la noche y durante la situación, el niño se levanta de la cama y camina por la casa, con la miirada fija y perdida, con una parcial respuesta a dialogar y a los esfuerzos que lleven a cabo los padres para hacer que el niño regrese a la cama. 

La pronunciación de las palabras será deficiente y es poco probable que establezca un diálogo, pero es posible que obedezca las órdenes de alguna persona para que regrese a la cama. Si se despierta en ese momento, posiblemente se manifieste confundido en el primer instante y no tendrá recuerdos claros sobre el suceso, que será seguido por una recuperación total de sus capacidades cognoscitivas y de su comportamiento normal. 

Afecta por igual a niños y a niñas y la máxima prevalencia se sitúa hacia los 12 años de edad y es muy poco probable que un adulto la padezca por primera vez, por lo que cabría suponer que hay algún tipo de enfermedad neurológica que se asocie a la situación o que hay consumo de alguna droga o substancia que está ocasionando las alteraciones.

La Narcolepsia que consiste en sucesos de sueño repentinos imposibles de controlar y que se presentan en el día, precedidos por lo general de somnolencia los que se presentan después de las comidas por lo general, pero pueden darse en cualquier situación, como conduciendo un vehículo, en medio de una conversación o en la mitad de un juego con amigos o mientras mira la televisión. Provoca un corto período de sueño y enseguida el niño breve periodo de sueño y el niño se despierta descansado y al poco tiempo vuelve a presentar la necesidad de sueño impostergable.