Agua, algas y fango

En la actualidad la mayoría de los centros de descanso ofrecen diferentes terapias para todos aquellos que tienen la necesidad de descansar y es que a medida que el mundo moderno tenga los niveles de estrés actuales o peores las técnicas seguirán evolucionando. Agua, algas y fango

Agua de mar, algas y fango se aplican en terapias de carácter curativo y preventivo. Las aguas marinas son ricas en minerales que representan variados beneficios para el organismo, ya sea por sus propiedades desintoxicantes o desinfectantes o relajantes.

A su vez, las algas contribuyen a disminuir significativamente los niveles de colesterol en la sangre, además de tener efectos de mejoramiento para un buen funcionamiento del metabolismo de las grasas, así como resultados en la prevención de la hipertensión arterial. Las algas también contienen anticoagulantes naturales que son fundamentales para la sangre y para la prevención de enfermedades cardiovasculares.

El cansancio corporal acumulado por actividades físicas o deportivas o sencillamente por la agitación de la vida moderna, pueden ser los causantes de la inflamación de los músculos,  pueden ser tratados con fangos de mar, ya que tienen efectos térmicos que facilitan el control de las tensiones musculares. También ayudan para la regeneración celular en la piel.

El uso de cataplasmas y baños de algas y fango de origen marino en piscinas y bañeras acondicionadas para estos tratamientos de inmersión, facilitan la absorción de los minerales presentes en estos elementos y contribuyen de manera sobresaliente a la concentración de principios activos en la piel, produciendo una revitalización de tejidos, que a su vez, redundará en la eliminación de cansancio, estrés y agotamiento, dejando una suavidad maravillosa en la piel.

En muchos centros de salud estética ofrecen este tipo de terapia, conocidos como la talasoterapia, pero solo se encontrarán en lugares que se hallen cerca del mar, ya que el clima del litoral es imprescindible como complemento del tratamiento de recuperación de la vitalidad y para hallar el equilibrio de las funciones terapéuticas.

Es importante tener presente que este tipo de tratamientos deben ser supervisados por un equipo médico de especialistas, hidroterapeutas profesionales y fisioterapeutas con el fin de que se haga un seguimiento particular de los cambios en el organismo y para identificar contracturas musculares a las que la persona ya está tan habituada que no las identifica. Este método tampoco se recomienda en el caso de infecciones, afecciones cardiorespiratorias o hipertiroidismo.

Se trata de un método tan antiguo como el tratamiento de las aguas termales y ya en civilizaciones antiguas, las aguas de mar tenían usos curativos en muchas patologías. En algunos documentos de la antigua Grecia se hace referencia a la recomendación de Hipócrates, padre de la medicina, en la utilización del agua de mar y de otros componentes marinos en terapias curativas. En papiros del antiguo Egipto se habla de los beneficios del yodo de las aguas de río Nilo. Y ya en el Imperio Romano se estudiaron los beneficios de tratamientos con aguas con contenidos minerales como las termales.